Gestión del Mentoring WBL

Se me ha pedido que sea Mentor/a.

Que un empresario/a asigne un mentor/a a los empleados/as nuevos/as o menos experimentados con el fin de lograr su máximo potencial se ha convertido en una práctica habitual. Esto, a su vez, se traducirá en un empleado/a más eficaz e incluso mayores beneficios para el empresario/a y la empresa que gestiona. Así, asignar tareas de mentoring a un individuo que sacará lo mejor de los individuos a los que se les hace el mentoring es en interés de los empresarios/as.

Los mentores/as no se eligen al azar, y si a alguien se le han asignado tareas de mentoring, es una señal de que los empresarios/as confían en esta persona para desempeñar dicha tarea en el lugar de trabajo. Haber sido elegido/a mentor/a, también implica indirectamente que son responsables de la mejora de los miembros de la plantilla asignados como tutelados. Es responsabilidad del Mentor/a plantear las cuestiones básicas para identificar los detalles relativos al: ¿Quién? ¿Dónde? ¿Qué? ¿Cómo? del mentoring.

 

Planificación previa

El mentoring es un proceso serio de desarrollo profesional que una persona realiza dentro de una empresa y es la responsabilidad de los mentores/as lograr los objetivos establecidos, tanto como lo es de los tutelados/as el alcanzar los mismos objetivos establecidos. Por ello, la preparación es tan importante como el propio mentoring. El mentor es responsable de crear un espacio seguro y de confianza que permita al tutelado/a salir de su zona de confort y asumir riesgos.

Con el fin de prepararse bien, el Mentor/a debe dedicar suficiente tiempo a la investigación e identificación de los elementos de dicha tarea. Identificar los Propósitos y Objetivos de las sesiones de mentoring y el tipo de público y el número de individuos con los que se realiza el mentoring es un buen punto de partida. Se entiende que no siempre es posible que un Mentor/a disponga de todos los detalles a mano y se requiere cierto trabajo de fondo por parte del Mentor/a a fin de obtener el máximo de la reunión con su tutelado/a asignado. Un ejemplo de las cuestiones de reflexión se puede consultar en in ‘An Introduction to Mentoring Principles, Processes, and Strategies for Facilitating Mentoring Relationships at a Distance’, (Introducción a los Principios, Procesos y Estrategias del Mentoring para Facilitar Relaciones de Mentoring a Distancia) de A.T. Wong y K. Premkumar.

 

CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN

¿De qué información dispones acerca de tu futuro/a tutelado/a?

¿Qué información adicional necesitas?

¿Qué preguntas plantearás a tu futuro tutelado/a para recoger esta información?

¿Qué información puedes recoger de otras fuentes? Enumera las fuentes y la información que puedes recoger.

¿Qué más debes saber acerca de tu tutelado/a como alumno para tener una mejor idea de su itinerario?

[An Introduction to Mentoring Principles, Processes, and Strategies for Facilitating Mentoring Relationships at a Distance’, by A.T. Wong and K. Premkumar]

Construir Relaciones y Compartir Conocimientos con los Tutelados/as

El fundamento de un mentoring con éxito es una relación motivante y de confianza entre el Mentor/a y el Tutelado/a. Mientras la relación entre un coach y el coachee es normalmente una relación temporal, la relación entre un Mentor y un Tutelado se distingue por ser de final abierto.

El Mentor/a escuchará atentamente a la persona tutelada durante las sesiones de mentoring, comprobando si ha entendido y sin dar nada por hecho ni hacer presunciones. Al hablar, es importante que el Mentor/a sea claro/a en su manera de articular y en su manera de utilizar señales no verbales. La comunicación debe ser en dos direcciones, de manera que haya tiempo para escuchar y tiempo para hablar.

El Mentor y la persona tutelada conjuntamente desarrollan una relación de confianza y respeto mutuo. Son dos individuos diferentes y es importante que un mentor comprenda tal diferencia con el fin de mejorar en conversaciones con sus tutelados, profundizar en la relación y el aprendizaje e iniciar el pensamiento creativo. Es igualmente importante que el Mentor mantenga tal relación profesional y que establezca algunas normas básicas que beneficien al Mentor y a la persona tutelada.

Finalmente, el Mentor/a debe animar, inspirar y motivar a las personas tuteladas en las distintas fases del itinerario del mentoring, según el Mentor lo considere adecuado. Servir de  ejemplo a través de las acciones propias, modelar el comportamiento adecuado y los procesos que reflejen buenas prácticas, y lo que, a su vez, deberá ser emulado por las personas tuteladas. Esto también incluye aspectos sutiles como el comportamiento con las personas tuteladas, estableciendo un entorno de respeto para el aprendizaje e implicando a las personas tuteladas en la planificación de su aprendizaje, estableciendo objetivos realistas y estableciendo una noción de auto-reflexión, las personas tuteladas se convertirán en parte de la solución de su carrera laboral.