Las Generaciones en las Empresas

El Fenómeno Intergeneracional en las Empresas

Es cada vez más evidente que las empresas presentan plantillas heterogéneas en lo relativo a la edad. Así, no resulta raro encontrar entre tres y cinco generaciones conviviendo en el mismo entorno laboral: Veteranos, Millennials, Baby Boomers, Generación X, Generación Y, Generación Z. La diversidad generacional en las empresas es evidente.

Ninguna de ellas tiene el mismo modo de trabajo, formas de proceder, conocimientos y circunstancias laborales y vitales. Aunque seamos conscientes de estas diferencias, no se ha profundizado en qué experiencias, valores, habilidades, inquietudes y motivaciones marcan su esencia vital y profesional.

Esta realidad generacional se hace estratégica para las organizaciones porque todavía son muchos los desafíos por resolver. Entre otros, necesitamos que los Baby Boomers se jubilen lo más tarde posible y que sigan aportando valor. Sin embargo, los desvinculamos o no contamos ya con ellos, y nadie mide en términos económicos lo que supone la descapitalización de su conocimiento.

Mientras, nuestros jóvenes maduros, la Generación X, actualmente atrapados entre las cargas propias de su edad, hijos, hipotecas…y la falta de proyección en sus carreras profesionales por el tapón de los Baby Boomers, se sienten estresados y desmotivados porque todo recae sobre ellos.

En relación a nuestros jóvenes, la Generación Y, los mejor formados, o no trabajan o en el mejor de los casos ha tenido una incorporación muy precaria al mercado laboral o se han planteado la emigración, hacen trabajos que no se corresponden con su formación y sin embargo los queremos retener.

Y finalmente, la Generación Z, testigos nuevos de este mundo que están heredando, ven como el esfuerzo y el trabajo realizado por sus padres y la gran formación de sus hermanos no son baluartes del éxito.

Elena Sanz, Directora General de Recursos Humanos de MAPFRE, reconoce que “el tiempo es la variable que determinará el éxito de la gestión de las diferentes generaciones, ya que es el punto que marca la gran diferencia entre las generaciones actuales; la inmediatez, la necesidad de cambiar rápidamente de proyectos y la ansiedad por aprender, son características más marcadas en las nuevas generaciones acostumbradas a acceder a la información y a los contenidos de manera inmediata”. También habla de “gestionar el talento sin pensar en el relevo generacional, sino utilizando las capacidades y aptitudes de cada uno”, ya que “el gran objetivo será motivar a las personas a través de la gestión del conocimiento y de su aportación a distintas áreas y proyectos de la empresa, permitiéndoles incrementar su empleabilidad participando de forma activa en distintas áreas de la empresa. Todo ello relacionado con una buena política de comunicación y reconocimiento”.

Esta diversidad generacional, debe traer consigo cambios en las estrategias de recursos humanos, con nuevos enfoques dirigidos a la gestión de la edad, para aprovechar de forma eficaz las fortalezas y oportunidades que genera.

Acciones como realizar un autodiagnóstico como itinerario inicial para analizar la situación de la organización con respecto a la gestión de la edad, el saber en qué momento se encuentra la empresa, talleres de sensibilización, el aprovechar la experiencia acumulada, capacidad de resolución, visión global y como fuente de formación laboral, para su trasmisión del conocimiento a otros trabajadores/as jóvenes, planes de acción con enfoque de edad, relevo generacional planificado, el evitar las políticas discriminatorias, pueden ser medidas o buenas prácticas para la adaptación de la empresa a este nuevo escenario.

http://www.thinkergyus.com/how-generational-shifts-will-impact-business-and-innovation

En resumen, los lugares de trabajo multigeneracionales pueden albergar hasta cinco generaciones. Tener personas que nacieron entre las décadas de 1920 y 1990 trabajando juntas crea el potencial para la creatividad y la innovación, pero también para el conflicto y la incomprensión.

Algunos consejos para evitar estas dificultades:

  • Ser una persona respetuosa, flexible y comprensiva.
  • Evitar los estereotipos.
  • Estar abierto a aprender de las demás personas y ayudarlas a que ellas aprendan de usted.
  • Adaptar el estilo de comunicación.
  • Centrarse en las similitudes entre los individuos, en lugar de en las diferencias generacionales.